RUTINA: martes, 01/II/11

martes, 1 de febrero de 2011

Para empezar bien la dieta casi dos horas de gimnasio. Normalmente estoy hora o hora y media pero hoy tenía que hacer un par de ejercicios que dejé de la rutina del lunes y no es plan ir acumulando. Normalmente los martes y los jueves tengo un poco más de tiempo porque no tengo clase de tae-bo, así que aprovecho para hacer algún ejercicio que me haya quedado pendiente de los dóías anteriores. Los días que no tengo tae-bo hago 30' de elíptica. 

Os recomiendo hacer una semana de calentamiento previa al comienzo del régimen porque así ya se habrán pasado las agujetas rutinarias y conocerás mejor las posibilidades que te ofrece tu gimnasio.

Hoy mi rutina ha sido:
Los pesos de las máquinas dependerán de cada uno y la idea es ir aumentandolo poco a poco. Iré describiendo los ejercicios poco a poco e intentaré buscar algún enlace o algún vídeo que los muestre. Intentaré encontrarlos tal y como yo los hago, pero hay distintas opciones para cada ejercicio. La mayoría incluso los puedes hacer en casa. ¡Ánimo!

INFO: LAS PROTEÍNAS

A parte de mi menú diario y de las rutinas del gimnasio, me parece importante ir publicando informaciones y consejos acerca de temas relacionados con una dieta sana y saludable. El primero de ellos, algo que yo he aprendido no hace mucho, son las proteínas.

¡Tranquilos! No voy a hacer propaganda de los compuestos químicos o de los botes estos de proteínas o compuestos protéicos que se meten entre pecho y espalda los culturistas y que ponen a la venta en todos los gimnasios. ¡Ese no es mi objetivo!


Las proteínas se encuentran en todos los alimentos y sirven para fortalecer los huesos, los músculos y la piel (de ahí que también se utilicen dietas ricas en fibras para tonificar y marcar músculos y no sólo para adelgazar).


Las proteínas pueden ser completas o incompletas dependiendo de si contienen todos los aminoácidos que el cuerpo humano necesita o no. Las completas se encuentran en los productos lácteos, los huevos, las carnes (pollo o res) y el pescado. Las imcompletas son las de los frutos secos, de las legumbres o de las verduras. La ingesta diaria necesaria de proteínas depende del peso, el sexo y la edad de la persona, pero aquellos que siguen una dieta balanceada no suelen necesitar suplementos proteínicos.


Lo bueno de las proteínas es que sacian el apetito, lo que va a hacer que no tengamos hambre tan rápidamente como en una dieta de bajo contenido protéico. Se suele recomendar algún alimento rico en proteínas nada más acabar el ejercicio del gimnasio, puesto que eso nos va a ayudar a no saltar nada más salir sobre el primer kiosko o puesto de comida que encontremos (en mi caso un puesto de choripán, lo que en España vendría a ser un bollu preñáu).


Mi apuesta: yo he decidido añadir más proteínas a mi dieta poniendo 2 o 3 claras de huevo cocidas en el batido que me preparo para desayunar todas las mañanas. Cocidas porque así el organismo las va a asimilar mucho mejor sin perder sus propiedades y sólo las claras porque las yemas tienen muchísimas más calorías de las que piensas y el contenido calórico de las claras es mínimo. También se puede hacer en formato tortilla.

Problema: como todo, el consumo exagerado de proteínas conlleva sus peligros, sobre todo si no se combina con otros alimentos. El principal problema son los efectos negativos que puede tener una dieta con demasiadas proteínas sobre el hígado o los riñones. También puede ser causa de enfermedades como la gota o de un colesterol alto. La solución: control y moderación.

PRESENTACIÓN

Dejado atrás el mes de enero, el mes de la cuesta, de las rebajas que sirven para darnos cuenta de que seguimos sin entrar en la talla que tanto anhelamos, el mes de la resaca navideña con todos los turrones y polvorones que nos quedan en la despensa y que nos da pena tirar porque ¡están tan buenos! ¡Es hora de volver a la realidad!


Mi nombre lo obviaré, no es importante, podría ser cualquiera de esas personas que todavía no ha desistido de poder lograr su objetivo de adelgazar y tener un cuerpo con el que sentirse más cómodo o simplemente más saludable y con las que te cruzas todos los días. Sí os diré que soy un chico de 28 años, puesto que el género y la edad hacen variar las necesidades de nuestro cuerpo, así como nuestros objetivos.

Mido 189cm y peso 102.6 kilos (bajando desde los 110), lo que viene a ser un IMC (Índice de Masa Corporal) de 28.7, en la franja del sobrepeso según dicho índice. Puedo estar contento de haber dejado atrás la línea de la obesidad, (en la que estaba en septiembre del año pasado) pero todavía me queda bastante hasta donde quiero llegar.  

Mi Objetivo: 82 kilos. Plazo: 6 meses. Con un poco de suerte, cuando llegue ahí, mi IMC será de 23, justo el punto medio del tramo "normal" (detesto este adjetivo) de la escala de la Organización Mundial de la Salud (OMS).Hay millones de calculadoras del IMC en Internet, seguro que ya conocéis alguna, pero, por si las moscas, la fórmula viene a ser: tu peso en kilos dividido por el doble de tu altura en metros. En mi caso, a día de hoy sería: 102.6 / 1.89x1.89 = 28.72. Si no tienes una calculadora a mano, este enlace te puede ser útil.


El método: ninguno en específico y todos en particular. He decidido hacerme una dieta personalizada después de varios intentos, con recomendaciones del nutricionista de mi gimnasio y las experiencias que he ido recopilando por Internet. En cuanto a los ejercicios sigo una rutina que me ha marcado uno de los entrenadores, de tres días a la semana. Normalmente voy todos los días y combino la rutina con clases de Tae-Bo, un ejercicio que mezcla artes marciales con aeróbic, sin necesidad de pegar a nadie. Vuelvo a repetir que lo mío no es dogma y como muchas otras veces que yo he seguido una dieta que he encontrado y no ha funcionado, quizás esta no te sirva a tí.


Iré actualizando mi peso los martes, por haber empezado hoy, y tal vez algún otro día de la semana, pero no está bien pesarse todos los días, porque ninguna obsesión es buena. También creo que las medidas son importantes, así que en cuanto encuentre el metro que debe andar perdido por mi casa las pondré. Y de vez en cuando, por qué no, subiré alguna foto, para poder ir viendo los resultados en vivo y en directo. Todo sea por conseguir mi objetivo. Como seguro que nadie me lee desde el primer día iré subiendo cada día la comida y la rutina de ejercicios del día anterior, sin necesidad de presionar y con la seguridad de comentar los antojos y las caídas. Espero te sirvan.




NO HAY NADA IMPOSIBLE



¿Quién dijo que era imposible? Todos. Y quien diga lo contrario miente. ¿Cuántas veces has comenzado una dieta y te has quedado a mitad de camino? Porque lo que te proponen es insípido, no tiene gracia, sin sabor, sin color... ¡Donde esté un buen cocido leonés que se quite el pescado al vapor o las verduras cocidas!


Pero quien algo quiere, algo le cuesta.

Yo no pretendo ser profeta entre los necios y no cuento con un diploma médico para que lo que yo publique lo sigáis al pie de la letra, puesto que cada cuerpo es diferente y las necesidades o condiciones de partida de cada persona cuando se enfrenta a los kilos de más que marcan la báscula. Pero de algo sí estoy seguro, adelgazar cuesta, un huevo, y las pociones mágicas no existen. Tampoco las dietas milagrosas. Sí, todo lo que tú quieras, puedes adelgazar 4 kilos en una semana a base de manzanas y espárragos o alcachofas y guisantes, pero lo que pierdas lo vas a recuperar a la vuelta de la esquina. Todavía no he visto a nadie que me asegure que ha mantenido su peso después de hacer una de esas dietas milagrosas.

Yo ya me cansé y, como prueba de que quiero llegar hasta el final, he decidido publicarlo, hacer registro público de mi día a día. Sé que no va a ser sencillo, todavía me faltan 20 kilos para llegar a mi objetivo, pero sin sudor no hay recompensa.

Iré añadiendo mis comidas diarias, así como los ejercicios que voy haciendo en el gimnasio. Siempre me dijeron que la una sin la otra puede funcionar pero combinadas tienen mejores efectos y prueba de ello son los 7 kilos que dejé en el 2010. Pero ha llegado la hora de ponerse serio porque llegados aquí no me gustaría estancarse como ha hecho la báscula desde hace unas semanas.

Impossible is nothing!